soNIA ARANDA

Profesora de Hatha Yoga

Durante una formación como instructora de Pilates, uno de mis profesores me sugirió que investigara sobre Yoga, “tu práctica va más allá de ejercitar tu cuerpo, quieres entenderlo y además creo que tu mente también quiere estar aquí”, me dijo, Y así fue como comencé; su comentario encendió la chispa de mi curiosidad. Fue primero a través de la práctica personal y después a través de varias formaciones, como empecé a sumergirme en lo que hoy se ha convertido en una forma de entender mi día a día. 500hrs de formación en Hatha Yoga y 200hrs en Ashtanga han sido solo el comienzo de todo lo que queda por aprender. Cada vez que me coloco al comienzo de la esterilla y mis pies sienten el contacto con la tierra, me dejo llevar al ritmo de la respiración. Cada vez que escucho el sonido de la respiración de las personas que están conmigo en la sala, cada indicación de cómo entrar y mantener cada asana, hacen de la práctica de yoga un regalo.